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Parte I
(1893 – 1910)
Infancia ("El Niño Rey")
Parte II
(1910 – 1920)
Universidad, estadía en Buenos Aires, Grupo Norte
Parte III
(1920 – 1930)
Matrimonio y estadía en Europa
Parte IV
(1930 – 1981)
Vida en Lima, Estadía en Nueva York (1959 – 1960)
 
 
Galería posterior de la casa rural “El Molino” en Trujillo.
 
Galería y jardín de la casa rural “El Molino”.
 
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En esos años de la década del veinte ya empezaban a dar frutos maduros los antiguos integrantes de la bohemia pues Antenor Orrego detentaba la dirección del periódico El Norte –que apareció en 1923–, cuyo jefe de redacción era Federico Esquerre, redactor principal José Agustín Haya de la Torre, y colaboradores Víctor Raúl Haya de la Torre y César Vallejo. Asimismo, Víctor Raúl procedía a fundar en 1924, en París, la célula peruana del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana); Macedonio había efectuado en 1918, en Trujillo, una exposición individual de sus obras y el poeta Vallejo había publicado dos libros notables: Los Heraldos Negros (1918) y Trilce (1922). Por ese salón de “El Molino” pasaron otros poetas, periodistas y artistas jóvenes que asistieron eventualmente a esas veladas como Spelucín, Orrego, Manuel Seoane, Carlos Manuel Cox, Magda Portal, Carmen Rosa Rivadeneira, el violinista Manuel Tejada, Víctor Raúl y Agustín Haya de la Torre, José Eulogio Garrido y Carlos Manuel Porras. Inclusive la vinculación del anfitrión con sus invitados fue tan estrecha que Daniel Hoyle llegó a ser el primer secretario del APRA en La Libertad, sufriendo más tarde captura y prisión en el Panóptico de Lima a raíz de la revolución aprista de Trujillo y del asalto al cuartel O’Donovan en julio de 1932. Este notable animador cultural falleció en 1942.

En aquella década intensa, en que se definió la vocación pictórica de Macedonio, ocurrieron otros notables acontecimientos en su vida. En 1921 contrajo matrimonio con doña Adriana Romero Lozada Bello, hija de don Gustavo Romero Lozada y Laínez. Fue un enlace de auténticos artistas pues Adriana –a más de ser una de las damas más hermosas de Trujillo, con su tez marfileña, sus grandes ojos azules y su cabellera rubia– era una delicada y eximia pianista que sobresalía en sus interpretaciones de obras de Lizt, Chopin y Mozart particularmente. Durante el noviazgo no faltó la escena del novio violinista cortejando a la novia pianista ante las ventanas enrejadas de la casona de los Romero Lozada sobre el jirón Independencia –en la antigua calle de la Panadería– situada a pocos pasos de la Plaza Mayor y fronteriza al claustro colonial de La Compañía, convertido en local de la Universidad de Trujillo.

Luego de tres años de reposada vida de hogar, en que la pareja vivió en la casa de la calle de Plateros, se iniciaría en 1924 otra etapa cosmopolita y fecunda con el viaje a Europa en donde residiría hasta 1930. De los tiempos pasados con la bohemia norteña y en la casa hacienda de “El Molino” quedaban las primeras pinturas de paisajes de la campiña trujillana, de las haciendas familiares en la sierra de La Libertad y algunos retratos. Sus parientes y compañeros de generación se lanzaban a sus respectivas vocaciones en la política, la literatura, el periodismo y la filosofía, quedando en algunos versos de César Vallejo la impronta espiritual de los días gozados y sufridos en la primera juventud, como lo sugiere el poema “Bajo los álamos”, dedicado a José Eulogio Garrido y cuyas primeras líneas dicen:

“Cual hieráticos bardos prisioneros,
los álamos de sangre se han dormido.
Rumian arias de yerba al sol caído,
las greyes de Belén en los oteros…”


O del primer cuarteto de “Nostalgias imperiales”:

“En los paisajes de . ...
   
Macedonio de la Torre ©. Web Oficial, basada en la obra publicada por Luis Enrique Tord. Fotografías: Luis Enrique Tord y Daniel Gionnani